En un CRM suelto, una venta está "ganada" porque alguien movió una tarjeta. En SIO, la oportunidad se cierra sola cuando se timbra la factura. El embudo deja de ser una opinión del equipo y pasa a ser un hecho fiscal.
Todo en el mismo sistema. Sin exportar a Excel a mitad del camino, sin volver a capturar al cliente cuando por fin compra.
Entra un interesado: de tu sitio, de una campaña, de una feria o capturado a mano. Con su origen anotado, para saber después qué canal sí trae clientes.
El lead califica y se convierte en cuenta. Si esa empresa ya es cliente tuyo, el sistema lo detecta y se lo pasa a quien ya la atiende, en vez de duplicarla.
Un negocio concreto, con monto y etapa. Avanza por el pipeline que tú configuraste —tus etapas, no las que traía el software de fábrica.
Se cotiza desde la misma oportunidad, con tus productos y tus precios reales. Tu cliente la abre por un enlace y puede responderte ahí mismo por escrito.
Se timbra el CFDI y la oportunidad se marca como ganada sola. Mismo cliente, mismos conceptos: no se recaptura nada.
Hay una regla que se respeta siempre: el CRM nunca puede tumbar un timbrado. Una factura sellada ante el SAT es un hecho fiscal; si por lo que sea el CRM no logra anotarla en ese instante, un proceso la reconcilia después. Primero tu factura, luego el reporte.
El problema de los prospectos no suele ser conseguirlos: es que nadie los atienda a tiempo.
Los leads que llegan sin asignar se reparten entre tus vendedores por turnos. Nadie se queda con todos ni se queda sin ninguno, y ninguno duerme en la bandeja de nadie.
Cuando entra un lead de una empresa que ya es cliente tuyo, se lo pasa a su responsable en vez de abrir una cuenta duplicada. Tu cliente no recibe la llamada de un desconocido.
Al repartir, cada vendedor recibe un correo y una tarea con todo lo que le tocó — no una notificación por cada lead. Se avisa sin volver inútil la bandeja de entrada.
Campaña, sitio web, referido, feria. Al final del trimestre sabes qué canal trajo negocio de verdad y cuál solo trajo ruido.
Llamadas, correos y visitas quedan registrados contra la cuenta y la oportunidad. El historial no se va con el vendedor que renuncia.
Arma campañas sobre tu propia base de clientes y prospectos, y mide qué leads salieron de cada una. Sin exportar tu cartera a otra herramienta.
Un vendedor trabaja lo suyo: lo que le asignaron más lo que él mismo dio de alta. El perfil de administrador ve toda la cartera de la empresa. No es solo un permiso para entrar o no a una pantalla — es que dentro de la misma pantalla cada quien ve sus propias filas.
Se aplica igual a leads, oportunidades y actividades. Así puedes tener a todo el equipo dentro del sistema sin que nadie se lleve la cartera completa el día que se va.
Ver permisos y bitácoraMonto ganado y pipeline abierto de cada uno, por mes o del año completo.
Defines tus etapas y cómo avanza un negocio en tu empresa, no en el manual del software.
Qué hay abierto, qué se ganó y qué se perdió — contra facturación real.
Lo que pasa en ventas mueve el resto del sistema, porque es el mismo sistema.
La cotización se vuelve CFDI 4.0 timbrado con el mismo cliente y los mismos conceptos.
Ver móduloVender no es cobrar. Lo facturado pasa a cartera y sabes quién te debe y desde cuándo.
Ver móduloCada factura genera su póliza sola. El cierre del mes no depende de que alguien capture.
Ver móduloTe mostramos el CRM con un caso parecido al tuyo, y cómo se ve una venta desde el primer lead hasta la póliza contable.